Diplomado en Estadística (llenando mi mochila de autoconfianza)

Se lo he contado muchas veces a gente de mi entorno. Entre las cosas que he logrado en mi vida siempre destaco haber aprobado la Diplomatura de Estadística de la Universidad de Zaragoza. Echo la vista atrás y le doy mucho valor a haber sacado adelante una carrera que contaba con asignaturas como Álgebra, Análisis Matemático I, Análisis Matemático II, Estadística Matemática, Muestro Estadístico, Investigación Operativa, Modelos Lineales o Análisis Multivariante.

Ayer se lo volvía a contar a una persona delante de una taza de café. Apenas unas horas después escuchaba a la Psicóloga Patricia Ramírez decir lo necesario que es contar con confianza en uno mismo para alcanzar los objetivos que nos marcamos. Y de que para generar autoconfianza se necesita saber qué se lleva en la mochila. ¿Cómo logré aquel éxito? ¿Perseveré? ¿Cuando me caí me levanté? Hay crear nuestro propio fichero de éxitos para tirar de él cuando sea necesario.

Para estas cosas viene bien un blog personal, porque escribir ayuda a ordenar las ideas.

Volvamos a Estadística. Si la carrera en si tenía su complejidad el contexto no ayudaba. Llegué a la Universidad de Zaragoza con un año de retraso tras haber repetido 2º de Bachiller con 2 o 3 asignaturas sueltas (han pasado más de 15 años, la memora empieza a fallar) entre las que se incluía… ¡matemáticas! En mi 2º de Bachiller Bis aprobé bien las Matemáticas y en Selectividad saqué mi mejor nota de todas en esta materia.

Después de bastantes dudas de si optar por una carrera universitaria o por un grado superior me decanté por la primera. Elegí Estadística. A pesar de aquel primer “resbalón” académico siempre me atrajeron más los números que las letras. Años después un compañero de Instituto me dijo que le sorprendió mi elección porque las matemáticas siempre se me habían dado mal. Otra reflexión: si no confías en ti mismo nadie lo hará.

Los comienzos fueron desalentadores. El primer año aprobé una asignatura… y poco tenía que ver con las matemáticas (Fundamentos de Informática).

Estuve muy cerca de “tirar la toalla”. Pero me di un año más (más bien me lo dieron mis padres porque fueron quienes corrían con los gastos). Este nuevo comienzo también empezó mal. En los exámenes de Febrero cogí una enfermedad que no me permitió presentarme a los exámenes del primer cuatrimestre. Curso y medio y seguía con una asignatura aprobada. Desalentador.

Pero por fin la situación empezó a remontar. En junio aprobé alguna asignatura y en septiembre sumé nuevos éxitos. A partir de ahí ya la inercia positiva se mantuvo hasta que finalicé la Diplomatura.

Es cierto que me costó 5 años y medio (me examiné en la convocatoria de enero 2007 de Estadística Matemática, la última asignatura que me quedaba) pero en ese periodo también me obtuve un Máster de Bases de Datos e Internet. Si descuento el primer año y medio en los otros 4 saqué una Diplomatura de 3 años (menos la asignatura que había aprobado anteriormente) y un Máster de un año. ¡Nada mal!

Recapitulando. Empecé mal (un aprobado en un año), continué mal (enfermedad en el primer cuatrimestre)… pero, con trabajo y sacrificio, acabé logrando el objetivo en un plazo de tiempo respetable.

Nota mental. Cuando el objetivo se pone “cuesta arriba” y la tentación de “tirar la toalla” está ahí se puede remontar la situación. Diplomarme en Estadística se puso complicado pero lo logré. No olvidar.

Mi caso no es único. Seguro que tu también has logrado “hazañas” similares. Te invito a que hagas este mismo ejercicio. Llenar la mochila de autoconfianza siempre es una buena idea. 😉

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