El autoempleo, el gran olvidado

Tras varios meses, acabo el año increíblemente feliz porque he sido uno de los escasos afortunados que he logrado escapar en los últimos meses de las listas del INEM en España.

Reconozco que mi caso es atípico, porque para «reintegrarme en la sociedad como trabajador de pleno derecho» no he tenido que superar un proceso de selección para optar a un puesto en una empresa o aprobar una oposición. Mi solución ha sido el autoempleo.

Y es que posiblemente esta vía es la gran olvidada. Es una evidencia que no estamos en un país emprendedor (¿de verdad es más sencillo obtener una plaza en una oposición a la que se presentan 10.000 personas que poner en marcha una empresa mínimamente rentable?), pero es que además mucha gente que aspira a emprender piensa más en atraer capital, dejarse ver en eventos para almacenar tarjetas o buscar cracks que le acompañen en su aventura antes de poner en marcha nada. No digo que no haya que hacer lo anterior, pero creo que tampoco hay que empezar siempre la casa por el tejado.

Está claro que salir adelante en solitario no es sencillo, que hay que saber hacer (casi) de todo, pero también tiene sus ventajas. Te dedicas a lo que te gusta, tu pasión y motivación es casi infinita, aprendes a tomar tus propias decisiones y, sobre todo, cada día aumentas tus conocimientos (estás tú solo, no puedes esperar que tu compañero de pupitre te solucione tus problemas).

Por eso, recuerdo a la gente que para emprender el autoempleo también es una opción, la opción en la que el «Break-Even» está más cercano. 🙂 No es sencillo salir adelante, pero en las situación actual ¿alguien tiene la fórmula mágica para caminar por un camino de rosas evitando las espinas?

Si sale mal, el aprendizaje a lo largo del camino habrá sido brutal… mientras que si sale bien y tienes ambición siempre estarás a tiempo de incorporar gente a tu equipo (ya sean empleados o socios) y seguir creciendo.

Una última recomendación, al que sueñe con hacerse rico… quizás el autoempleo no sea su opción. El que anteponga la calidad de vida al dinero, en el autoempleo puede encontrar la felicidad.

5 pensamientos en “El autoempleo, el gran olvidado

  1. Manuel

    Ahora que ya sales de la lista del INEM porque tus proyectos empiezan a tener la consistencia que buscabas, déjame plantearte una pregunta sobre los últimos párrafos.

    Si llegara el momento en que vieras que necesitas tener empleados para que tus proyectos fueran aún más rentables y, sobre todo, más sólidos (es decir, más resistentes a posibles adversidades), ¿qué harías? ¿Renunciarías a ello por el aumento de trabajo y responsabilidad que podría suponer tener empleados?

    ¿Crees que es un problema que se te podría plantear si las cosas te siguieran yendo bien?

  2. Luis Clausín Autor

    Manuel, la hipótesis que planteas no deja de ser eso, una hipótesis. Prefiero centrarme en el día a día, y si algún día me veo en la tesitura decidir.

    De todas formas, a día de hoy a mis proyectos no les veo con el recorrido suficiente para crecer hasta el punto de que sean varias personas las que puedan «vivan» de ellos.

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