Cómo maximizar la calidad de un libro de no ficción antes de su lanzamiento

Estoy a punto de lanzar un nuevo libro electrónico de no ficción, el cual será el 5º ya, y me gustaría compartir en las siguientes líneas cómo estoy mimando la fase final de su confección buscando asegurar para él una alta calidad.

Para obtener buenos resultados en cualquier negocio, a medio / largo plazo y especialmente en los que hay bastante competencia, no queda otra que ofrecer productos de calidad.

Pero es que además, cuando firmas un libro con tu nombre éste que va ir a asociado directamente a tu marca personal. Obviamente si escribes un libro de baja calidad, el cual recibe múltiples opiniones negativas, tu marca personal se verá afectada. Por eso, es doblemente importante asegurar la calidad de tus obras.

Después del por qué, vamos ahora con el cómo.

Tras dar por finalizada la escritura de éste último libro al que me voy a referir, le dí un repaso completo con el objetivo de pulir los últimos detalles. El resultado de dicho proceso no me hubiera parecido descabellado “lanzarlo” al mercado… Pero no, sé que todavía es mejorable.

A continuación compartiré el proceso que estoy utilizando para maximizar la calidad de mi último libro.

  1. He buscado información, con papel y bolígrafo en mano (lo sé, muy 1.0), de autores de reconocido prestigio en la materia que abarca mi libro. Analizando toda esa información, he ido apuntando todos los aspectos que creo que he dejado de tratar o que no lo he hecho con la suficiente profundidad. Por tanto, este proceso se debe realizar al dar por finalizado, en primer término, la escritura del libro. Si se deja pasar el tiempo, los detalles se van olvidando, y esta trabajo no se puede realizar con la exactitud que necesita.
  2. Todo lo recogido en la fase anterior, lo trato de “ensamblar” dentro del contenido que ya tengo. Hay cosas que entrarán directamente, otras provocarán que reescriba partes enteras de la obra y otras finalmente no tendrán cabida.
  3. De los pasos anteriores, obtengo un nuevo libro, de mayor calidad, que obviamente tendré que volver a repasar completamente.
  4. La que se supone que es ya la versión definitiva se la mando a una tercera persona para que me ayude a localizar los últimos errores (siempre queda alguno) de forma, gramaticales…
  5. Ahora si, ya tengo el material definitivo que será el que salga a la venta.

Un último consejo. A diferencia de el negocio del papel, no se puede olvidar que los libros electrónicos libros siempre están vivos. Hay que revisarlos periódicamente y realizar las actualizaciones (sugerencias de los lectores, nuevos conocimientos adquiridos por el autor…) que sean precisas.

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