Vivir de ingresos pasivos: lo malo, lo bueno y consejos para sobrevivir

9 años sin nómina dan para muchas vivencias. Impulsado por el carrusel de sentimientos (bajón, subidón, bajón, subidón) que conllevan, me apetece compartir mi visión sobre diferentes aspectos de vivir de ingresos pasivos web. Me refiero a vivir en exclusiva de ello, sin otros empleos que complementen la actividad y de manera regularizada (autónomos, IVA, etc).

Subida progresiva de tráfico, baneo de Google, recuperación...

Subida progresiva de tráfico, baneo de Google, recuperación…

Es habitual leer que los ingresos pasivos son una mina de oro. Escabas un poco (¡a ser posible desde tu portátil a pie de playa!) y cuando encuentras el oro a vivir de las rentas que te lo has ganado. Como suele ser habitual en este tipo de fiebres los que ganan dinero son los que venden las palas (cursos, charlas, libros, etc). Ok, yo también escribí hace años libros sobre el tema pero sus precios de 3 / 4 euros nunca han significado una fuente principal de mis ingresos.

Como habrás intuido tras el párrafo anterior el concepto de ingresos pasivos no me gusta nada, pero usando esa denominación creo que será más sencillo llegar a la gente a la que pienso que le puede interesar este post.

Dividiré mi visión en tres apartados:

Lo malo

Dependes de terceros al 100%

Tus webs son tuyas, pero en los ingresos pasivos siempre vas a depender al 100% de terceros. Empezando por captar tráfico, porque NADIE va a teclear tu url en el Google Chrome (estoy seguro que se pone en Google muchas más veces Marca.com o Marca de las que se teclea Marca.com directamente en un navegador). Un escenario especialmente complicado cuando el proveedor de tráfico en España se reduce casi en exclusiva a Google.

Ok, lo ideal es crear una marca que busque la gente directamente pero eso lo veo más práctico para posicionar (decirle a los buscadores que somos relevantes) que para vender. Casi ninguno somos Ikea o Fnac… ¿pero acaso esas compañías no gastan muchos euros en SEO? Ikea no se conforma con que la gente vaya a su web a comprar, quiere presentar su candidatura como vendedor a cualquier persona del mundo que busque en Google “comprar mesa de ordenador”.

Ok, puedes ir a captar tráfico a las redes sociales pero seguirás dependiendo de un tercero. Incluso te puede joder el falso positivo de otro actor inesperado como un antivirus.

La dependencia de terceros es tan brutal que puede condicionar hasta tu modelo de negocio. Sospecho seriamente que es más fácil posicionar en Google páginas destinadas a ser rentabilizadas mediante publicidad contextual (Google AdSense) que mediante afiliación.

Para vender también necesitas proveedores. Más terceros que también te pueden putear (cambian la API de la noche a la mañana y hasta que vuelves a poner todo en orden has dejado de ingresar algunos días) o directamente echar de su programa (lo sentimos, pero vamos a centrarnos exclusivamente en nuestros afiliados más rentables).

Ok, puedes vender tus propios productos (dropshipping, etc)… ¿pero cómo vas a vender más barato que gigantes como Amazon? Ok, la vida no se acaba en Amazon pero… ¿tu marca genera más confianza que Amazon? ¿Vas a realizar el envío más rápido? ¿Tienes una mejor política de devolución? ¿Tu usabilidad es mejor? El pequeño comercio lo tiene complicado a pie de calle, online más. Hace unos meses una persona que montaba pasarelas de pago para tiendas online me comentó que un % muy alto (no recuerdo el número exacto, pero creo recordar que por encima del 50) cerraba SIN LLEGAR A REALIZAR UNA ÚNICA VENTA. Mucho gurú diciendo que o vendes por internet o tu negocio muere, ¿pero han probado lo difícil (aunque no imposible) que es?

Así que o dependes de un tercero o compites directamente contra él. Todas las modalidades tienen pros y contras, pero lo que está claro es que vender siempre es complicado (si no todos seríamos ricos, ¿no?).

Inestabilidad brutal

Google (tráfico), Amazon (ventas), competencia (en número ha crecido de forma exponencial en los últimos años, en calidad casi que también), cambios de modas…


Todo esto obliga a vivir en una estabilidad brutal. Entiendo perfectamente que a esto está expuesto cualquier empresa pequeña o grande (ejemplo: en mi barrio hay un pequeño restaurante siempre concurrido que no creo que estén muy contentos con que en un mes les hayan abierto en locales contiguos un 100 Montaditos y un Telepizza) pero no quita afecte.

Vivir en la incertidumbre

Diciembre me fue muy bien, ¿me asegura eso que enero vaya a ir igual de bien? NO. Y pesa más que que Diciembre sea el mejor mes de ventas todo lo anterior (dependencia de terceros, competencia, etc). Esto a corto a plazo, pero lo puedes proyectar a todas las etapas que quieras (¿me veo a los 50 años haciendo webs en mi casa? si mañana tengo que buscar un trabajo, ¿hasta qué punto valorará una empresa mi perfil multi-herramienta no especializado al 100% en nada?).

Esto me ha llevado últimamente a la siguiente reflexión. Todo el mundo quiere ser Youtuber por esto o esto.

Pero doy por hecho que el día a día de un Youtuber que viva de ello tiene que ser jodido. A todo lo anterior (dependencia, inestabilidad e incertidumbre) se le añade la necesidad de tener una audiencia que alimentar diariamente. Como dice Doble V en una canción “Brusco y cruel negocio del ocio, cuando la gente se aburre de ti… ¡A tomar por!” Apenas sigo a 2 o 3 Youtubers, siendo Outconsumer el único de ellos que vive de su canal (me informa el propio Outconsumer que no vive directamente de su canal). Si lee esto él o cualquier otro Youtuber y mi reflexión es equivocada queda invitado en la zona de comentarios a corregirme. 🙂

Y a todo esto hay que añadirle lo jodido que es que todos estos vaivenes no afecten a la gente que te rodea. Es casi imposible pero lo tienes que intentar. A mi me queda mucho pero creo que con los años voy mejorando.

Y repito que hablo de una persona que vive en exclusiva de esto. Si en tus ratos libres haces webs o videos para sacarte un sobresueldo (y ese dinero no lo necesitas de verdad) y te comes la cabeza al nivel anterior seguramente no te merezca la pena seguir.

Actualización: Este post se ha convertido en el más leído del blog. Debido al interés estoy escribiendo un ebook en el que compartir mi experiencias respecto a vivir de ingresos pasivos. Si estas interesado en él sígueme en Twitter ya que por ese canal avisaré cuando lo publique. Anticipo que será pronto.

Lo bueno

El control de tu vida lo llevas tu

Tu eliges tus nichos, tus modelos de negocio, lugar de residencia, horarios, vacaciones… Posiblemente esta sea la gran ventaja de este estilo de vida. Mientras la actividad sea viable y los ingresos entren este punto es un potente analgésico para combatir los quebraderos de cabeza mencionados anteriormente.

En constante formación

O te mueves & actualizas… o estás fuera del mercado. La complejidad de sobrevivir a este modo de vida te obliga a un proceso de autoformación constante. Lo bueno es que posiblemente esta sea la forma más segura de mantenernos a flote ante un futuro, nos guste o no, imprevisible.

Hay gente que lee mucho, va a muchos eventos, teoriza mucho… pero se mancha poco las manos. En este estilo de vida estás forzado a HACER porque si no no ingresas. El prueba y error de verdad. He visto como me han copiado cosas de mis webs que no funcionaban (y otros me han contado que les ha pasado lo mismo). Han copiado una teoría que la práctica ha demostrado que no funcionaba. Aunque también es verdad que así, partiendo de la copia, también se aprende. HACIENDO.

Dureza mental

No queda otra. No se nace con ella. Pero a base de tropezones se va mejorando. Y es de gran ayuda para todos los campos de tu vida.

Siempre queda algo

Si te despiden o quiebra tu empresa tus ingresos el mes siguiente, al margen del paro, son 0. En este negocio, si has diversificado un poco, la aparición de un nuevo competidor o un cambio de algoritmo será difícil que te deje a 0 el próximo mes.

Al alcance de todos

Aquí no hay barreras económicas de entrada. Expongo mi tiempo (aunque tengo claro que es muy valioso, porque es limitado) y unos euros más para hostings, dominios, autónomos… Si monto un restaurante también expongo mi tiempo… y desde el minuto 1 bastante dinero (local, empleados, adelantos a proveedores…).

Consejos para sobrevivir

Si lo bueno para ti pesa más que lo malo y te animas a llevar este estilo de vida permíteme darte unos consejos para sobrevivir a este estilo de vida.

Ama las métricas

No vendas lo que te gusta a ti, no te guíes (al menos al 100%) por la intuición. Datos. Cada uno a su nivel.

Diversifica

Mi única medicina para contrarrestar la brutal dependencia de terceros es diversificar. Lo ideal es hacerlo a todos los niveles: webs (en estos momentos tengo 8), fuentes de tráfico, proveedores, etc. Pero ojo, siendo realista y teniendo en cuenta que no se puede ser experto en todo. Mi negocio principal es Google + afiliación (Amazon, eBay y algunos más), pero también tengo publicidad contextual (AdSense), acuerdos de pago por impresiones, algún eurillo de venta de ebooks…

La hucha lo más llena posible

No sabes cuándo te va a tocar atravesar un desierto (casi seguro que te va a tocar hacerlo en algún momento) así que la cantimplora siempre lo más llena posible. En bonanza ahorra, lima gastos (hace unos meses re-hice una base de datos gigante siendo el resultado mayor velocidad y menores gastos de hosting). Pero solo quita la grasa sobrante, no te pases y empieces a raspar el hueso. En lo nuclear de tu negocio no puedes escatimar.

Y aquí me planto, que llevo casi 2.000 palabras. Mi idea con este post no es quitarte las ganas de lanzarte a por los ingresos pasivos. Si yo he podido (100% autodidacta, es verdad que mis estudios de Estadística y mi trabajo como programador me han ayudado pero formación reglada en SEO y rentabilización web 0), tú puedes. Además te habrás dado cuenta de que he listado más cosas buenas que malas. Solo busco que veas el cuadro completo. En Youtube, en blogs, en charlas… se muestra muchas veces una realidad incompleta. En la red hay muchas oportunidades. Contempla el cuadro completo y sal a por ellas.

2017 espero que sea mi año… y también puede ser el tuyo.

2018: Los números acompañaron, las sensaciones no

2018 trajo cambios. Pasé de vivir en Madrid con mi pareja a volver al pueblo con mis padres. Y por si fuera poco cambio lo anterior, muchos años después volví a tener, durante unas horas al mes, jefe.

Desde 2010 llevaba sin trabajar para terceros, hasta que en 2018 me surgió una propuesta para trabajar como consultor SEO externo de NTS Solutions. La verdad es que la experiencia ha sido positiva y continuaré colaborando con ellos en 2019. Otra manera de trabajar, nuevas problemáticas, desafíos diferentes…

No ha sido un buen año, en lo referente a ingresos, para mi cartera de webs. Una tendencia que ya apareció en el último trimestre de 2018 y que no he sido capaz de revertir.

Si repaso algunos objetivos profesionales que me marqué a finales de febrero me deja muy frío lo conseguido. Esto me planteé:

Introducir nuevas estrategias en mi hoja de ruta: Fui agresivo con un 80/20 que no ha terminado de salir bien. Eso si, pagué por formación online en busca, entre otras cosas, de estas nuevas estrategias. A excepción del 80/20 de momento nada demasiado “rompedor”.

Probar nuevas herramientas: He probado alguna cosa pero no he encontrado nada que me haya maravillado. No tengo claro si en este apartado o en el anterior debería mencionar que empecé a pagar por contenidos a terceros.

Crear nuevos proyectos: Quizás mi gran punto negro. Pasé horas valorando opciones y no encontré el Santo Grial. Posiblemente caí en la parálisis por análisis. Aquí radica, como explicaré más adelante, uno de mis grandes objetivos para 2019.

No descarto traspasar alguna de mis webs más antiguasLlevo meses, incluso años, con esto en la cabeza pero no me he puesto en serio. Creo que todo parte de que los proyectos de los que me quiero deshacer no están muy boyantes ahora mismo y pienso que es mejor tratar de resucitarlos antes de tratar de venderlos. Y cómo siempre tengo algo más urgente, pues aquí sigo encallado.

Como resumen, teniendo en cuenta los ingresos de mis proyectos propios más los de consultor SEO externo y que me he ido de Madrid, el balance de ingresos menos gastos es más positivo que nunca. Pero no eso no ha sido óbice para que la incertidumbre haya seguido siendo fiel compañera.

También me dio tiempo para hacer otras muchas cosas. Busqué un nuevo aire a este blog, escribí el guión de una novela (está en un cajón, después de darle varias vueltas y meter bastantes horas no me acaba de convencer lo que tengo), participé en 3 concursos de literatura, debuté en Carreras de Orientación, vi 3 etapas consecutivas del Tour de Francia a pie de carretera, cogí un avión (2 veces. Pd: me da bastante respeto volar), conocí Munich y Berlín, fui a 2 festivales de música de estilos casi opuestos, viví 24 horas sin electricidad al estilo Ben Falk, leí 25 libros (recomiendo “Armas de titanes” de Tim Ferriss, las novelas “El Paciente” y “El socio” y el libro deportivo “La milla perfecta”) y 3 cómics (“Kobane Calling”)…

Un párrafo para mencionar que 2018 ha sido un año increíble como atleta. Firmé las 2 mejores marcas de mi currículo (8:56 en 3000 PC y 32:14 en 10.000 en asfalto), hice mi mejor puesto en un Campeonato de España de Campo a Través de Clubs (133º, aunque me quedó un sabor amargo porque un error táctico me lastró bastantes puestos) y gané 5 de las 7 carreras populares en las que participé. He trabajado mucho para llegar en forma al primer trimestre de 2019 en el que están mis objetivos de esta temporada. Las sensaciones son buenas. 😉

Como balance global de 2018 decir que durante muchos tramos noté falta de energía. Puede sonar místico pero, es la verdad. Creo que ha influido mucho la parte emocional. Estoy con esto a ver si me ayuda. También sigo trabajando en darle más valor a lo conseguido. ¡En todos los campos! No es fácil.

En realidad al año tendría que darle como mínimo un notable alto porque la salud me respetó… aunque una otitis rompió mi racha de más de 5 años sin ir al médico (grrrr!).

A diferencia de otros años voy a marcarme 3 objetivos para 2019 y escribir su por qué:

Crear 3 nuevas webs para mi cartera. Valoré varias ideas pero no implementé ninguna. Una de ellas quiero que sea un MFA que me sirva para mejorar mis habilidades con AdSense. Este negocio es demasiado difícil como para obviar el “prueba y error”. No es buena señal que mi portafolios esté bastante envejecido con webs creadas en 2004, 2009, 2010 (2), 2014, 2015 y 2017.

Meditar regularmente. En 2018 tuve periodos en lo que medité regularmente … pero acabé perdiendo el hábito. En el momento de escribir estas líneas llevo 8 días consecutivos meditando. Busco con esto aumentar mis niveles de energía.

Volver a leer libros en inglés. En 2018 volví a leer bastantes libros, pero ninguno en inglés como había hecho los años anteriores. Ya estoy con “Showboat: The Life of Kobe Bryant“. Un personaje del que conozco bastante su contexto lo cual siempre ayuda. La combinación de internet e inglés da acceso a cualquier conocimiento. La primero lo domino, en lo segundo me queda bastante margen de mejora.

En resumen, llevo más de un año con la sensación de necesitar nuevos cambios. Para 2019 el objetivo es encontrar el camino adecuado que me haga sentir el tanque de energía más lleno. Y para ello son necesarios cambios tanto a nivel profesional como personal. En algunos la decisión está tomada y puede sorprender a algunas personas, pero no quiero anticipar nada por no ser 100% seguro. Además de deshacer el camino, como ya estaba planeado desde el minuto 1, y volver a Madrid con mi pareja.

La mejora en 2019 no tiene que llegar por una cuestión de más esfuerzo, sino de trabajar en el lugar correcto. En definitiva el Work smarter, not harder que luzco en la cabecera de mi Twitter.

Hay que seguir en la lucha. En todos los aspectos. A por ello.

Relacionado:

DDUWEP (16): Mi mejor balance y mis padres continúan ansiando, más que nunca, una nómina para mi

Este año estoy tardando más en publicar mi balance del año. El único motivo es que estoy reflexionando más, estoy tratando de cavar más profundo. Como anticipo decir que ha sido un buen año a nivel de números pero no de sensaciones. La explicación de todo en breve aquí.

Pero si me circunscribo al “frío dato”, teniendo en cuenta que a los ingresos de mis proyectos propios les he añadido los de mi trabajo extra como consultor SEO externo y que me he ido de Madrid, el balance es más positivo que nunca. La cuenta de ingresos menos gastos me sonríe más que años anteriores.

Para la tranquilidad (eso pensaba yo) de mis padres decidí desgranarles los datos. Pero su visión de la realidad ha sido otra:

  • “En cuanto vuelvas a Madrid (en teoría en breve) los gastos se dispararán y la película será muy distinta”.
  • “Si se te cae el trabajo como consultor los números dejarán de cuadrarte”.
  • “De tus proyectos propios ya no puedes vivir en exclusiva. A ver si tienes suerte y te ofrece alguien un trabajo a tiempo completo como consultor.”

Update: Es duro comprobar que las mismas dudas las expresé yo en Septiembre en este mismo blog: “Y aquí es cuando me auto boicoteo. Cuando pienso que lo lógico es que mis gastos se “disparen” cuando en unos meses vuelva a Madrid, que mi trabajo actual como consultor SEO no va a durar para siempre… y que mis proyectos propios irán a peor.”

Lo peor es que ante el planteamiento de que si me quedo sin alguna pata de mi negocio me quedan otras, lo cual para mi es una gran ventaja ya que el que depende de una nómina en exclusiva pasa de 100 a 0 en un segundo, mi padre ha comentado que no ve el paralelismo. WTF!

No os voy a mentir. Ha sido descorazonador que incluso en un momento bueno, 9 años después, continúen deseando secretamente (porque lo cierto es que apenas lo verbalizan) que de carpetazo a esta aventura y la cambie por la ansiada nómina. Si ya fuera una plaza de funcionario, imagino, ya podrían morirse tranquilos.

Lo bueno es que tengo sinceras respuestas a sus objeciones:

  • Viví en Madrid durante 5 años y medio y las cuentas, unos años mejor que otros, siempre cuadraron. Los alquileres han subido pero… llegaré con la mochila más llena (tanto a nivel de dinero ahorrado por si llegan las vacas flacas como de experiencia laboral).
  • Llevo casi 9 años sin nómina. Durante este tiempo solo 10 meses he tenido ingresos extra como consultor.
  • Repito, llevo 9 años viviendo de casi en exclusiva de mis proyectos propios. Ok, todo cambia, todo va muy rápido… ¿pero por qué no poder continuar con la aventura? No me he forrado, pero desde 2011 no he enviado un solo currículum. Tan mal no me habrá ido, ¿no?

Sus pensamientos no los puedo controlar así que lo que me queda es agarrarme a mis convicciones y seguir adelante aunque el camino se que no va a ser sencillo.

No es fácil nadar contra corriente. Pero tampoco estoy legitimado para quejarme, porque a veces soy yo el que sedimenta algunos diques. Sin ir más lejos en 2018 cuando mi pareja decidió mudarse un año a Berlín. No está siendo fácil para mi. No se lo he puesto fácil a ella.

Por este blog lo he explicado cientos de veces. Yo también tengo dudas, casi todos los días como mínimo de lunes a viernes. La incertidumbre como compañera inseparable día tras día. Pero lo que me jode es que siempre damos por hecho que las cosas irán a peor. ¿Por qué no pensar que en 2019 mis negocios propios volverán a florecer como en los mejores tiempos y a la vez seré capaz de sumar otra fuente de ingresos recurrente en otro área? Parece que estamos programados para que la cabeza visualice siempre el escenario más apocalíptico.

Volviendo al tema de mis padres en el fondo creo que es lo normal. Entre generaciones las formas de pensar siempre son muy diferentes. Al final yo tampoco entiendo a los jóvenes que hoy en día retransmiten su día a día en Instagram y sueñan con ser “influencer’s”.

Pues nada, habrá que seguir en la lucha hasta que el cuerpo la cabeza aguante.

Pd: Relacionado con este post. Desde hace unos días estoy valorando escribir un breve ebook que se llame algo así como “¿Se puede vivir de ingresos pasivos? Vivencias de 9 años sin nómina”. Te agradecería que si crees que puede interesar a alguien dejes un comentario en este blog o por Twitter o LinkedIn que son los canales por los que suelo compartir mis “Diarios de un webmaster en pijama”. 🙂

Démosle valor a nuestros logros

El pasado fin de semana estuve en Zaragoza. Una ciudad en la que he vivido, en distintas etapas, 10 años. Yendo a recoger el dorsal para una carrera en la que participaría al día siguiente pasé por la entrada al parque al que iba a correr en mis últimos años allá y, no se por qué, me vino a la cabeza el siguiente recuerdo.

Tras muchos años de práctica ininterrumpida dejé de jugar al baloncesto un mes de Octubre de comienzos del siglo XXI (no recuerdo el año exacto). Una fecha un poco rara, pero tuve que disputar un partido de aquella temporada para darme cuenta de que lo mejor era dejarlo porque no me sentía lo suficientemente motivado. Simplemente renové con mi equipo por no dejar de practicar un deporte que me había acompañado cada semana desde los 11 años.

Aunque jugaba al baloncesto siempre me gustó correr y, en aquellos años, cuando no coincidían con mis partidos corría las 3 carreras que había en mi pueblo. Cuando me retiré del baloncesto, aquel Octubre quedaba algo menos de un mes para que se disputara una de aquellas carreras y, como no tenía otros retos deportivos, me planteé hacer una pequeña preparación. Con esa idea salí un día del trabajo y fuí al parque a hacer series, algo que casi nunca había hecho. El resultado fue que el flato me impidió terminar el entrenamiento que tenía en mi cabeza. Simplemente mi cuerpo estaba adaptado a otro deporte. A partir de ahí empecé a correr de manera más tranquila y participé en aquella carrera en la mitad del pelotón.

Vuelvo al pasado fin de semana. Cuando pasé por la zona por la que años atrás entraba corriendo al parque se me escapó una sonrisa al darme cuenta de que, varios años después, he ganado las últimas 4 ediciones de aquella carrera.

Lo jodido es que, siendo sincero, esta 4ª victoria tampoco me ha hecho una gran ilusión. Simplemente me tomé la carrera como otro test de preparación de cara a los Campeonatos Navarros de Campo a Través. Pero al venirme a la cabeza aquellos recuerdos me di cuenta de que, si aquella noche en el parque de Zaragoza, alguien me hubiera dicho que iba a ser capaz de ganar esa carrera, aunque fuera una única vez, no me lo hubiera creído.

Ya escribí una vez por aquí que siempre soñé con ganar alguna de las carreras de mi pueblo. En el momento de escribir estas líneas llevo 4 Amimets, 2 San Silvestres y 3 Mejanas y parece hoy día que no les doy ya gran valor.

Y ese es el problema con el que choco habitualmente: el de no darle valor a cosas que logro. Ya sea ganar una carrera o mantenerme, año tras año, como autónomo.

Cuando se alcanza un objetivo parece sencillo, pero hay mucho trabajo detrás como para no valorarlo como se merece. Simplemente copio una parte de un diario que llevo como corredor para darme cuenta del esfuerzo invertido:

“Estoy exhausto. Posiblemente más a nivel mental que físico. Con muchas dudas de si tiene sentido estas palizas que me estoy dando. De si toda esta ingente cantidad de tiempo la podría aprovechar en hacer otras cosas más productivas.”

Así que lo dicho. Démosle valor a las cosas que nos esforzamos por conseguir.

Pd: Pude ganar la carrera de Zaragoza (4.000 corredores). Estoy tratando de valorarlo lo máximo posible porque nunca pensé que pudiera ganar una carrera en la ciudad en la que viví tantos años. En la ciudad en la que posiblemente comenzó, aquella noche en el parque y sin darme cuenta, mi etapa como atleta.

DDUWEP (15): 7+1 consejos a mi yo de hace 8 años

Hace 8 años y medio comencé mi actual aventura como profesional independiente. ¿Qué consejos le daría a aquel yo tras la experiencia acumulada? Muchos, pero me quedaría con los siguientes:

Dureza mental. Como podéis comprobar si hacéis clic en el link anterior no tardé mucho en darme cuenta de esto. Aquel post que hice en 2012 lo podría haber escrito palabra por palabra hoy (quitando la palabra emprender, de la cual me he vuelto “hater” con el paso de los años por toda la burbuja que se ha creado alrededor… jajaja).

Mentalízate de que estas en una carrera de fondo. Si todo va perfecto será una carrera tan larga como tu vida laboral. Paciencia. Primero hay que sembrar para luego recoger, y como ocurre en todas las cosechas hay años mejores que otros. Desconecta todo lo que puedas cuando no estés trabajando. Descansar debe ser prioritario también. “Echarle huevos” está sobre valorado en todos los ámbitos. Ah, y los balances a fin de año, no mes a mes. Esta es una carrera de fondo con subidas y bajadas constantes.

No te queda otra que ser una especie de hombre del renacimiento (si emprendes te lanzas en solitario)… pero se fuerte en algo. Una única persona no puede dominar todos los campos. Yo me he especializado en SEO (sobre todo on page) y rentabilización a través de afiliación.

Formación constante. Hoy día todo va muy rápido, y a la cabeza de esta revolución está internet. O te actualizas o te quedas fuera del mercado. No hay que tener miedo a invertir. Pero sé crítico y no te creas todo.

Se consciente de tus limitaciones y elige bien tus batallas. Entre otros muchos errores de manual yo intenté meterme en un sector tan caníbal como el de los hoteles. Siempre tienes que mirar a tu competencia. Los océanos azules son muy complicados de encontrar…

En los buenos tiempos haz granero. El colchón económico te permitirá no tener que cerrar cuando vengan mal dadas… que, antes o después, vendrán. Muchos negocios con brillante futuro han caído por tensiones de tesorería/liquidez.

Mide, porque lo que se puede medir se puede controlar. Aunque hay que saber medir lo importante. Ah, y esta máxima llévala al extremo en la fase previa a montar un proyecto… Es parte de elegir bien tus batallas. Yo reconozco que todavía tengo que mejorar en este aspecto.

Y un bonus track (quizás el más importante): probablemente este camino no te hará rico en dinero, pero si en tiempo.

Espero que estos consejos le puedan servir a alguien que esté en la situación en la que me encontraba yo por aquel, ya lejano, en 2010.

Pd: Con el Black Friday, Cyber Monday, etc ha sido un mes ajetreado. Por eso he dejado un poco de lado este diario ya que la vida son prioridades. El pico de trabajo va a mantenerse porque ahora viene la campaña de Navidad pero intentaré no dejar muy abandonado el blog.

Por cierto he aprovechado Black Friday para seguir uno de mis propios consejos. 😉

DDUWEP (14): Dormir es prioritario para mi (y debería serlo para ti)

Hay una pregunta en Armas de titanes que me ha “volado” la cabeza: “dime algo en lo que tu creas y otras personas encuentren demencial”.

Mi lista, sin duda, está encabezada por “dormir debería ser (casi) nuestra prioridad número 1Desde 2016 dormir es prioritario en mi vida. Intento dormir todos los días un mínimo de 7 horas por la noche y pocos días no me echo siesta. Como ya conté, los hábitos saludables forman parte de cómo invierto en mi.

Tengo la certeza de que muchas personas no comparten mi creencia porque oigo constantemente gente que presume de lo contrario:

Hoy mismo he empezado a ver este vídeo en el que Romuald Fons incita a sus seguidores a dormir menos [minuto 15:45].

¿Duermes menos de 7 horas? Entonces probablemente tienes déficit de sueño. Cada persona no necesitamos dormir lo mismo (aquí los genes importan), pero la mayoría de las personas necesitamos dormir habitualmente 7/8 horas.

Dormir poco aumenta el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2… además de, obviamente, bajar la productividad. Y aquí, en mi opinión, radica la clave: no es tanto una cuestión de esfuerzo, más bien de trabajar en el lugar correcto. Para eso hay que estar al 100%. Con energía. Descansado

Pocas cosas logran más consenso entre los expertos de la salud como la importancia del sueño.

Mi obsesión por dormir me ha llevado a leer más de un libro sobre el tema. Y como en todos los aspectos de la vida siempre se puede mejorar, por si quieres pasarte a mi bando, comparto unos consejos:

Y tú, ¿duermes lo suficiente? Yo diría que si. 🙂

DDUWEP (13): ¿Me veo igual dentro de 10 años?

No, en esta ocasión no vengo a quejarme de falta de estabilidad. Ni a contaros que “exprimir” webs jode mucho la cabeza.

Simplemente es una reflexión al hilo de algo que leí hace poco (no me acuerdo donde, pero no es la primera vez): muchos de los trabajos del futuro todavía no han sido inventados.

Corren tiempos en los que todo va muy rápido. Y en la gran mayoría de los casos el causante es internet. Esto tiene una parte buena para una persona que trabaja en el sector online (no creo que falte trabajo) y otra, digamos que, menos buena (mi puesto de trabajo puede esfumarse casi de la noche a la mañana).

Un ejemplo. El monopolio de Google como buscador ha propiciado, que la ventaja de visibilidad que ha dado en sus resultados de búsqueda a servicios propios como Flights o Shooping, o simplemente incluir más publicidad, el fin de muchos negocios.

El vertiginoso ascenso de Amazon también traerá consecuencias. Seguro que cada vez más gente está comprando directamente en Amazon sin pasar por Google. Si esto se convierte en mayoritario mi puesto de trabajo desaparece. O simplemente una posición hegemónica de Amazon le puede llevar a cerrar su programa de afiliación porque ya no necesite “marketers”. No apostaría por esto último, pero si veo más factible que por temas de contabilidad y/o gestión decidan que solo les interesa trabajar con gente que facture 5000 $/mes. Cualquier persona que haya trabajado en afiliación durante años ya habrá sido expulsada de algún programa simplemente porque la marca dice querer centrarse en sus afiliados más exitosos.

Puedo visualizar otros diferentes escenarios, pero tampoco me sirve de mucho. Lo único que puedo hacer es no dormirme y continuar invirtiendo en mi.

Quizás dentro de 10 años siga trabajando desde el salón de casa de mis padres, donde precisamente ahora estoy tecleando este post, porque la deslocalización de los puestos de trabajo parece que irá a más. Lo que ya no tengo tan seguro es que pueda seguir rentabilizando webs como independiente.

A modo de conclusión os dejo el siguiente tweet:

Todo va tan rápido que los 20 años los he convertido en este post ya solo en 10…

DDUWEP (12): ¿El SEO es cosa de magos?

Hacer SEO no es fácil. Sobre todo porque tratas de clasificarte lo más arriba posible, siempre dentro del top 10 porque si no eres invisible, en un ranking cuyas reglas de clasificación no son públicas.

En un escenario así parecería lógico optar por el prueba & error… pero el problema es que lo que vale en un sector no sirve en otro. Para vender productos suelen ser necesario textos de bastantes palabras mientras que si buscas un dato (temperatura, etc) no. O por ejemplo las técnicas son otras si la búsqueda es geolocalizada (zapatería en Madrid).

Qué funciona en cada sector tampoco es público.

Obviamente la experiencia irá haciendo mejor a un SEO… pero es complicado contar con una muestra significativa de proyectos que aseguren que lo que se está haciendo es lo correcto.

Además es muy difícil aislar variables. Se puede hacer un esfuerzo grande en SEO on page… pero si sube una página en las SERP´s quizás haya sido por algún enlace externo que le hayan puesto o simplemente por una penalización a alguno de los competidores que tenía delante.

Debido a lo anterior también se pueden tener páginas rankeando bien… aunque quizás lo hagan por motivos distintos a los que se creen.

O simplemente se rankea porque la competencia es poca y/o mediocre. Así que si puedes huye de la competencia. Esto último en si es un arte.

“Ok, pues me apunto a un curso” puedes pensar. “Nadie nace aprendido y el que quiere aprender a soldar se apunta a un curso de soldador, ¿no?”. Aquí el problema es, ¿cómo se verifica que quien da el curso es buen SEO? ¿Porque tiene vídeos en Youtube con muchos seguidores? ¿Porque tiene muchos followers en Twitter? Lo que dice en sus redes sociales no se puede comprobar porque casi seguro no va a enseñar sus datos y en el caso que lo haga no hay certeza de que son correctos.

A lo anterior hay que sumarle, además, que cualquier persona que forme competidores es fácil que no comparta sus mejores “trucos”… aunque quizás esto ya es otro tema.

Si persistes con el tiempo lograrás ir posicionando tus páginas… pero algunas de tus técnicas más valiosas podrían no funcionar mañana si Google decide cambiar parcialmente su algoritmo. El último cambio relevante sucedió hace nada.

Entonces, ¿es el SEO cosa de magos? O peor aún, ¿es azar? No. Me juego la hipoteca que no tengo a que si un SEO, aunque tenga mínimos conocimientos, trata de posicionar en las mismas condiciones una web contra una máquina que tome decisiones aleatorias 99 de cada 100 veces obtendrás mejores resultados el SEO.

Por todo lo anterior es tan complicado el SEO. Aunque no sea cosa de magos.

DDUWEP (11): ¿Cambiarías flexibilidad por una nómina? Mi madre si

Últimamente estoy asesorando a una empresa en sus temas web. Es una empresa con un volumen de negocio importante que actualmente está ampliando plantilla.

Esta semana ha salido el tema en una conversación con mi madre y no tuvo dudas: “A ver si tienes suerte y te contratan a tiempo completo”. A tiempo completo para mi madre es 40 horas /semana y, sobre todo, una nómina fija. Pocos días antes tuve una conversación muy similar con un amigo.

En ambos casos me ha llamado la atención sobre manera un aspecto, ¿no han pensado que si estuviera interesado en una nómina ya habría enviado algún curriculum? Se que el mercado laboral está jodido, pero creo que hoy es más complicado sacar un sueldo de la afiliación que encontrar una empresa que te pague una nómina (que las condiciones sean mejores o peores ya es otra historia).

2010 fue el último año que tuve una nómina. Desde entonces, creo que en 2011, he hecho una entrevista de trabajo y mandé otro curriculum (aquí no pasé ni a la entrevista) ya que pensé que en ambos sitios podía aprender bastante. Por el camino he tenido algún ofrecimiento laboral, pocos, no voy a mentir, que he rechazado.

A día de hoy, porque la vida da muchas vueltas y cada vez tengo más dudas de que vaya a durar muchos años viviendo mayoritariamente de la afiliación, prefiero mi flexibilidad laboral a una nómina. Porque mi situación actual me da flexibilidad (elegir días de vacaciones, horarios, lugar de residencia, proyectos en los que trabajar…) aunque no me esté haciendo rico (aunque tampoco mal vivo, ¿eh?), ni trabaje 4 horas semanales viviendo de mis ingresos pasivos, ni me de estabilidad…

Estabilidad, esa es la clave del asunto. La gente que anhela una nómina lo que anhela es estabilidad. Pero para mi esto no es más que un espejismo al que yo llamo falsa estabilidad. Aunque quizás estoy equivocado… Al menos no estoy sólo ya que por ejemplo Viçenc Martí defiende que la obsesión por la seguridad laboral es uno de los principales frenos a que ocurran cosas.

Y tú, ¿cambiarías flexibilidad por una nómina? Mi madre no tiene dudas. Nómina, seguridad…

Pd: Mi madre tiene claro lo que ella haría. Pero no me “coacciona”. Tiene claro que cada uno en su vida debe tomar sus propias decisiones. No tengo quejas.

Pd 2: Como anécdota, que de eso no pasa, decir que la empresa con la que hice la entrevista de trabajo ya no existe. A la que envié el curriculum dudo si actualmente tiene actividad. Al menos yo, como trabajador independiente, he llegado hasta aquí.

DDUWEP (10): El yugo de las 40 horas semanales

¿Quién decidió que había que trabajar 40 horas semanales? Lo mismo que el peso en kilogramos no tiene gran valor, porque cambiando un kilo de grasa por músculo estarás más en forma aunque la báscula no lo refleje, medir el trabajo por las horas en tu puesto de trabajo también carece de sentido.

Pero romper estas dinámicas es complicado. Yo caigo bastante en esta trampa. Hay días que, por lo que sea, no trabajo el “mínimo” de 8 horas diarias marcado por la sociedad y me siento mal. Da igual que ese día haya sido muy productivo. Da igual que ese mes vaya a ganar suficiente dinero.

Me sorprende la gente que presume de trabajar 60 horas/semana. La capacidad de trabajo es necesaria en la vida, pero quizás esa persona organizándose de otra manera (a gente que conozco con dormir más le sería suficiente para aumentar su productividad) podría hacer el mismo o mejor trabajo en 40. O en 35 y así de paso luchar contra el yugo de las 40 horas. 😉

Lo de las 40 horas semanales imagino que surgió y se mantiene, simplemente, porque nadie ha encontrado una respuesta mejor. Porque, ¿cómo medimos cuanto tenemos que trabajar cada uno?

Tim Ferriss en “La semana laboral de 4 horas” plantea cambiar la dinámica actual por el dinero mínimo que cada uno quiere ganar… y tratar de alcanzarlo trabajando lo mínimo posible. Esto es un simplificación, el libro es uno de mis preferidos. Merece la pena leerlo.

Pero a esta teoría le veo agujeros. Por ejemplo este mundo tan cambiante nos obliga a estar en permanente actualización. A invertir en nuestra formación para recoger los frutos mañana. Yo incluyo como parte de mi trabajo la formación. ¿Y esto cómo se mide si no va a traer retorno económico inmediato?

No se cual es la solución para romper con el yugo de las 40 horas. Pero si sé que marcarse uno mismo un mínimo de las 8 horas/día no tiene sentido. Si te las marca tu jefe no queda otra, pero autoimponérselas uno mismo…

Y tú, ¿cómo mides tu trabajo? ¿Alguna idea?